Las cifras de la reducción de nuestro impacto.
Para medir mejor el impacto de sus productos en el medioambiente, los equipos de concepción de Quechua han creado una herramienta de cálculo que toma en cuenta los datos de la energía y el agua necesarias para la fabricación de los productos y su equivalente en carbono.
Poliéster reciclado : Hacia una reducción de los residuos industriales. La mochila Arpenaz 20Z está fabricada en un 50% con poliéster reciclado extraído de las botellas de plástico. Este modo de fabricación permite, para unos cientos de miles de piezas producidas, una reducción de 4,75 toneladas de residuos industriales de poliéster. Para cada Arpenaz 20Z, se utlizan 4 botellas de 1 litro recicladas y para cada Arpenaz 30Z, 5 botellas de 1 litro.
Reducción del peso : -15% para la bota Forclaz 50Además de fabricarse con materiales en parte reciclados, la nueva bota Forclaz 50 tiene, gracias a su peso menor, un impacto más reducido que el modelo del año anterior. Con sus 790gr el par, las Forclaz 50 de 2009 son un 15% más ligeras que las del 2008.
El algodón biológico: menos contaminación, menos transporte. Además de elegir producir una parte de sus productos textiles con algodón ecológico, Quechua ha decidido fabricar estas gamas de productos en los países en los que se cultiva el algodón. Además de la limitación de la contaminación del suelo y capas freáticas, se limita también la contaminación del transporte. Más allá del uso de materiales más respetuosos con el entorno, ya sea reciclados o de los cultivos biológicos, Quechua apuesta también por la mejora de la inocuidad de sus productos. A corto plazo, por ejemplo, las partes plásticas de las mochilas se fabricarán con materiales sin ftalato. Quechua se compromete con una política de optimización de sus productos: se reparan con más facilidad, con más piezas sueltas disponibles, son más duraderos.